Macroeconomía

¿Por qué sube la inflación en Uruguay cuando el dólar cae?

Una aparente contradicción que revela cómo funciona la estructura de precios de la economía uruguaya.

Infografía con índice de precios sobre papel color crema

La lógica detrás de la paradoja

En la percepción popular, cuando el dólar baja en Uruguay la inflación debería moderarse: los productos importados se abaratan y las empresas exportadoras enfrentan menores ingresos en pesos. Sin embargo, los datos del Índice de Precios al Consumo elaborado por el INE muestran episodios recurrentes en los que ambas variables se mueven en la misma dirección. La explicación no es un error estadístico sino el resultado de una arquitectura de costos peculiar. Las tarifas de UTE, Antel y OSE se ajustan por fórmulas que incorporan el IPC rezagado y los costos operativos en pesos, no en dólares. Los combustibles, cuyo precio fija ANCAP con criterios políticos además de técnicos, no bajan automáticamente con el tipo de cambio. Y los salarios, negociados en los Consejos de Salarios, tienen cláusulas de recomposición que sostienen la demanda interna incluso cuando la competitividad exportadora se deteriora. El resultado es un piso de inflación estructural que el tipo de cambio nominal no puede perforar fácilmente. Los datos del BCU para el período 2020–2024 muestran que la correlación entre variación del dólar y variación del IPC es positiva solo en el componente de bienes transables — que representa apenas el 38 % de la canasta — mientras que en el componente de servicios y tarifas la correlación es prácticamente nula. Entender esta distinción es clave para interpretar correctamente los comunicados de política monetaria del BCU y las proyecciones de inflación del Ministerio de Economía.